Conducir un eléctrico es más barato de lo que crees

Hoy en día, los coches eléctricos no solo están al alcance unos pocos conductores. Muchas personas siguen creyendo que son caros, pero lo cierto es que la realdiad ha cambiado e incluso podrían llegar a ser más baratos en el futuro.

Varias personas pasan caminando junto a Volkswagen ID.3

Movilidad eléctrica a un
precio de entrada más bajo

A pesar de los avances en los últimos años, las baterías continúan siendo el elemento más caro de un coche eléctrico. Por eso, desde Volkswagen hemos deasarrollado una plataforma estandarizada para toda la gama ID. que nos permite producir un número elevado de unidades con unos costes de producción más reducidos. El mayor beneficio: poder ofrecerte precios muy atractivos, empezando por 30.000 euros. Al final, lo que queremos es poner al alcance de todos la movilidad del futuro.

Un hombre trabaja sentado ante un ordenador con su Volkswagen ID.3 a la vista.

Su gran ventaja:
más baratos en el día a día

En general, los costes de conducir un coche eléctrico, desde el combustible a los impuestos de circulación, el mantenimiento o el seguro, son más bajos que los de un coche de combustión.

La mayor diferencia está en el consumo, ya que la electricidad suele ser más barata que el combustible. El siguiente gasto con el que más ahorrarás es el impuesto de circulación, ya que se basa en factores como la emisión de CO2.

En cuanto al mantenimiento, los gastos del ID.3 pueden ser entre el 30 y el 40% más bajos que los de un coche similar de combustión. El principal motivo es que no necesitan cambio de aceite. Si quieres información detallada sobre el mantenimiento de un eléctrico, podrás encontrarla aquí.

Si comparamos los seguros, no hay ninguna desventaja relevante entre coches. Y en el caso del coste por desgaste de la gama ID., al contar con ruedas y neumáticos optimizados para extender la autonomía al máximo, sí suelen ser más caros que las ruedas y neumáticos de un coche de combustión.

Ilustración comparativa de costes totales

Comparación de los gastos por uso de los coches de combustión* y los eléctricos (de arriba hacia abajo en cada caso). Consumo, impuesto de circulación**, gasto de mantenimiento, degaste y seguro.

*Motor de combustión: segmento A, compacto, motor de gasolina.
**No aplicable a coches eléctricos.

Sostenible y con
visión de futuro

Que el valor de los coches eléctricos se mantenga estable depende fundamentalmente de dos factores: una autonomía competitiva y la durabilidad de su batería. En ambos casos, el ID.3 es sinónimo de tranquilidad absoluta.

Por un lado, ofrece una autonomía muy superior a la de modelos eléctricos anteriores, por lo que es perfecto para el día a día y cuenta con la garantía de seguir siendo competitivo durante años. Por otro lado, todos los modelos ID. incluyen una garantía de batería12 de 8 años o 160.000km.

En términos generales, creemos que tu ID.3 alcanzará el mismo valor residual que un coche de combustión similar en el futuro.

Ilustración comparativa de valores residuales
Valores residuales de coches de combustión* y coches ID.3 después de 3 años (15.000 km/año): aprox. 50 % del precio de compra.
Coche con motor de combustión: segmento A, compacto

Más sostenible
al mismo precio

Tienendo todo esto en cuenta, prevemos que el coste de conducir un eléctrico será equiparable al de uno de combustión. O incluso un poco más económico. Todo ayuda: desde un precio de entrada más asequible a las ayudas en financiación, el buen valor residual o los bajos costes del día a día. Sin contar con  la increíble sensación de estar contribuyendo en cuidar del medio ambiente. Porque eso no es solo una ventaja para ti, sobre todo lo es para las generaciones futuras.

Ilustración comparativa de los costes totales
Precio/leasing           Gastos de mantenimiento             Financiación pública*
Vehículo con motor de combustión: segmento A, compacto

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