Primer plano de las piernas de una chica con pantalones naranja delante de un ID. R aparcado
Innovación ID.

#challengeacceptID con el ID.R

Innovación ID.

#challengeacceptID con el ID.R

Embajador del futuro

El ID.R es nuestro primer coche de carreras totalmente eléctrico y el modelo deportivo insignia de la familia ID., una generación completamente nueva de modelos con motor eléctrico. 

Desde el primer boceto hasta la presentación del prototipo solo pasaron 250 días. Y en 2018, con el francés Romain Dumas al volante, el ID.R ganó la mítica competición de Pikes Peak International Hill Climb Race en Estados Unidos. Pero no termina aquí su recorrido. Hemos seguido desarrollando este deportivo de avanzada tecnología y estableciendo nuevos récords pioneros.

Volkswagen ID. R azul visto de frente tomando una curva en un circuito

Pionero de la serie

En poco más de un año, el ID.R ha establecido cuatro grandes récords, cimentando así su lugar en la historia del deporte de motor. Además, participar en las competiciones con el prototipo de 500kW (680CV), nos ha proporcionado importantísimos hallazgos para producir el resto de modelos de la familia ID. Las tecnologías que nos han permitido alcanzar estos records se están incorporando ahora en los modelos de producción en serie.

Como deportivo insignia de la familia ID., el ID.R ha acompañado al Nuevo ID.3 en su lanzamiento y al Nuevo ID.4 en su estreno mundial. El Nuevo ID.3 está disponible en muchos países europeos desde el 20 de julio y esperamos producir 1,5 millones de coches eléctricos de aquí a 2025. Con este primer paso, aspiramos a convertirnos en líderes mundiales del mercado de la movilidad eléctrica.

El ID.R es un laboratorio de investigación y desarrollo sobre ruedas
Sven Smeets,
director de Volkswagen Motorsport
Retrato de Sven Smeets con camisa celeste con un fondo de un techo blanco
Composición de dos imágenes de estudio del ID.R con una chica y un chico posando a su lado

Portador de tecnología para la familia ID.

El Volkswagen ID.R no solo impresiona en los circuitos, también ha traído tecnología innovadora para los modelos totalmente elécticos de la familia ID. Con su desarrollo, el automovilismo y la producción en serie se han beneficiado de una transferencia mutua de conocimientos. 

"Aprovechamos a fondo el apoyo del departamento de I+D cuando empezamos el proyecto ID.R en 2017. El coche tenía que estar a punto en nueve meses. Ahora, estamos dando mucho a cambio gracias a nuestros conocimientos y experiencia en la gestión de las baterías y la energía. El ID.R es un laboratorio de investigación y desarrollo sobre ruedas.", explica Sven Smeets, director de Volkswagen Motorsport.

La familia Volkswagen ID. (bocetos de diseño)
Vista parcial lateral del Volkswagen ID. R azul en un circuito

La aerodinámica como factor de éxito

La eficiencia aerodinámica de la carrocería del coche desempeña un papel fundamental, tanto en el deporte de motor como en la producción en serie. Cuanto menor es el coeficiente de arrastre (CD, por sus siglas en inglés), menos resistencia al aire tiene el cuerpo en movimiento de un coche. La aerodinámica del Volkswagen ID.R fue optimizada con extensas pruebas en el túnel de viento y simulaciones por ordenador.

Un diseño que parece esculpido por el propio viento

Es importante reducir la resistencia aerodinámica en los coches eléctricos de producción en serie para conservar al máximo la energía. Aquí no se utilizan sistemas aerodinámicos variables, pero el objetivo principal sigue siendo el mismo: alcanzar la máxima eficiencia para potenciar un mayor rendimiento y autonomía. 

El factor más importante es la forma básica de la carrocería y del habitáculo, que debe fluir. Al igual que en el automovilismo deportivo, las transiciones suaves se alternan con bordes limpios para garantizar que el aire fluya tan cerca como sea posible de la carrocería. Un diseño como esculpido por el viento.

Composición de una vista frontal y otra lateral del Volkswagen ID.R en el túnel de viento

Transferencia de diseño: la rueda aerodinámica

Cuando empezó a desarrollarse el ID.R en 2017, el Nuevo ID.3 no era más que un coche de exhibición. Este modelo ya tenía las ruedas de forma particularmente aerodinámica y, a día de hoy, el modelo de llantas Sanya de la familia ID. sigue siendo una rasgo identificativo de la gama. El ID.R también incorpora este diseño de rueda, aunque las necesidades de una rueda deportiva difieren mucho de las de una rueda de serie. Sin embargo, ambas tienen un importante factor en común: lo que se conoce como labio aerodinámico, que cubre el interior del borde de la rueda. 

"Durante las pruebas en el túnel de viento descubrimos que esto mejoraba el CD", explica Hervé Dechipre, responsable del departamento de Aerodinámica de Volkswagen Motorsport. "Mejora el flujo de aire alrededor de los pasos de rueda y reduce la resistencia del aire y el consumo. En los modelos de serie sucede algo totalmente equiparable."

Totalmente comparable con el modelo de serie
Hervé Dechipre,
ingeniero responsable de aerodinámica de Volkswagen Motorsport
Un vistazo de cerca a la tecnología de la batería del ID.R

La tecnología de la batería

También existen paralelismos entre el automovilismo deportivo y el desarrollo en serie respecto a la gestión de las baterías. En general, el modelo de competición ID.R. funciona bien con mucho menos aire de refrigeración que los coches de carreras convencionales. Al igual que los modelos de la familia ID., también renuncia a la típica rejilla del radiador mostrando un frontal más uniforme. 

En los coches eléctricos, el foco esté en un correcto control de la temperatura de la batería y de la refrigeración de la electrónica y los motores eléctricos. Para el ID.R., esto significaba equipar las baterías con diferentes niveles de rendimiento para así poder adaptarlas a cada ruta. Como en los modelos en serie esto es imposible, se comercializan diferentes configuraciones de batería para satisfacer las distintas necesidades de los clientes en cuanto a rendimiento y autonomía.

Composición del Volkswagen ID.R, prueba de conducción en Bilster Berg en 2020 y un detalle del volante

La tecnología del ID.R al detalle

El doble de potencia y sin emisiones. Dos potentes motores de propulsión eléctrica con una potencia de 500kW (680CV) aceleran el ID.R de 0 a 100 kilómetros por hora en menos de dos segundos (eso es más rápido que un monoplaza de Fórmula 1 actual). 

El concepto de propulsión con un motor eléctrico en cada eje y las baterías de iones de litio del ID.R son comparables a la tecnología utilizada para los modelos totalmente elétricos de la familia ID. El diseño de la carrocería con su llamativa iluminación también caracteriza al ID.R. como el buque deportivo insignia de la familia ID.

Tecnología de carga

Listo en un momento

El ID.R está equipado con tecnología de carga rápida: su batería de iones de litio se carga por completo en tan solo 20 minutos. El sistema se desarrolló utilziando los conocimientos y la experiencia de la producción en serie y, a cambio, los buenos resultados del ID.R. están sirviendo para mejorar los modelos producidos en serie.

El Volkswagen ID.R cargando en el pit lane del circuito de Nürburgring

Sistema de reducción de resistencia aerodinámica (DRS)

La tecnología de la Fórmula 1

Más velocidad con solo pulsar un botón. El potente alerón trasero del ID.R cuenta con un sistema de reducción de la resistencia aerodinámica (DRS) propio de la Fórmula 1. El conductor puede desplegar una aleta en el alerón con solo tocar un botón del volante para reducir la resistencia del aire durante, por ejemplo, una recta rápida. El coche se vuelve mucho más rápido y consume menos energía.

Volkswagen ID.R, alerón trasero con sistema de reducción de resistencia aerodinámica (DRS)

Recuperación de la energía

Dar y recibir

Un coche convencional con motor de combustión interna convierte gran parte de su energía de frenado en calor y, por lo tanto, se pierde. Pero el ID.R devuelve la energía a sus baterías, generando por sí mismo parte de la energía que necesita. Nuestros técnicos en la producción en serie también prestaron su apoyo en el desarrollo de esta tecnología.

Volkswagen ID.R, prueba de conducción en Bilster Berg en 2020

Récords, récords y más récords

La propulsión eléctrica vence a los coches de gasolina. Tras solo 250 días de desarrollo, Romain Dumas cubrió el 24 de junio de 2018 el tramo de 19,99 kilómetros de Pikes Peak, en el estado de Colorado, en 7:57.148 minutos, superando el récord de un coche de carreras de gasolina en más de 16 segundos. Nunca antes un piloto había alcanzado el pico de 4.302 metros de altura en menos de ocho minutos en toda la historia de esta mítica prueba de montaña, celebrada desde 1906.